Se comentó mucho la decisión del club de poner entradas a 10 euros para los socios, hubo gente que se posicionó a favor de la medida y otros, muchos que lo hicieron en contra, particularmente lo vi positivo, me gusta ver el estadio lleno y mas en esta época de crisis siempre es buena una ayuda de este tipo.
Pero
mas allá de los que de una forma u otra poniamos argumentos a favor o en contra, hay un factor que se nos escapó, un efecto colateral como es el efecto llamada para los que nunca han visitado el Sánchez Pizjuán, los que no saben que es el Sánchez Pizjuán, aquellos que no respetan las normas no escritas de nuestro santuario.
Vale una imagen mas que mil palabras, una imagen mas propia de otros estadios que de nuestra fábrica de sueños.
Esperemos que esto sea un hecho aislado y que no se repita donde no tiene cabida, en el Ramón Sánchez Pizjuan.
